Cuando te dedicas al interiorismo profesionalmente suele pasar aquello de “en casa del herrero…” y no haces todos los cambios que tienes en la cabeza con la agilidad que te apetecería.

En mi caso (o casa más bien), los sofás blancos que llevan con nosotros 7 mudanzas por media europa y que compramos en Ikea hace ya más de 10 años, siguen como nuevos, pero las fundas blancas no son lo más apropiado cuando llega la época invernal y pasamos mucho más tiempo en casa.

Conocía ComfortWorks de Alemania, ya que allí miré en varias ocasiones las fundas especificas que fabrican para todos los modelos de sofás de Ikea, pero con telas bonitas y diferentes a las que ofrece el fabricante sueco, así que cuando me contactaron para probarlas no lo dudé. Me enviaron unas muestras sobre el amplio abanico que tienen disponible en su web y con ellas en la mano decidí el color que quería y que era un bonito jaspeado gris.

Mi idea era darle un cambio radical a mi salón, normalmente todo en blanco y negro, introduciendo un ambiente más cálido de cara al invierno y además ganar en comodidad, ya que las fundas aguantan muy bien las manchas y el desgaste continuo de mis hijos.

Escogí la tela Kino Ash que tiene ésta trama tan bonita y que coordinada con mis complementos decorativos de deco&living queda genial.

Ahora tengo unas fundas a medida hechas en tan solo un par de semanas que me permitirán cambiar de “casa” cada vez que quiera y que además son así de bonitas…

Mi salón de invierno ya está listo para afrontar lo que venga, ¡o los que vengan!

Puedes ver todas las fundas que fabrican y los modelos de tejidos disponibles pinchando AQUI.