Hacer reformas integrales de viviendas es mi especialidad, pero hay veces que los retos son más importantes, porque hay que rehacer espacios y ganar metros pero sin demoler del todo loexistente. Este es el caso de esta obra que os enseño hoy y que ha quedado espectacular.

Esta cocina pertenece a un piso en el que hemos realizado ampliaciones en distintas estancias, siendo la más llamativa la de la cocina. La casa contaba con la peculiaridad de que se había reformado por otra empresa hace tan solo 5 años, pero los propietarios no habían quedado contentos con el resutado y me llamaron para sacar el máximo potencial a los metros que los que sabían que disponían.

La idea era crear una cocina con un gran office, ampliar la capacidad de almacenamiento y, sobre todo y no menos importante, dotarla de un ambiente cálido, familiar y hogareño.

Anteriormente la cocina era estrecha y bastante oscura, puesto que había un dormitorio de servicio que ya no se utilizaba que se llevaba la luz natural del patio de manzana. Mi reto era hacer esta ampliación pero conservando una esquina completa de la cocina, con sus armarios y electrodomésticos, que se cababa de remodelar hacia poco.

Derribamos la tabiquería del dormitorio de servicio y decidí picar el alicatado casi por completo de las paredes, ya que resultaba muy frío y descorazonador. En el suelo, que antes era de una plaqueta gris muy oscura, diseñé una gran zona realizada en hidráulico pocelánico para dotar a la cocina de mucha más luz y darle ese toque de hogar que necesitaba el nuevo office.

El resultado, si comparáis con las fotos de arriba, es espectacular. Los metros se han duplicado y la zona de comer ahora resulta el núcleo central de la vida de esta familia.

El toque de diseño del suelo era pieza fundamental. Buscaba un material de moda, como es el azulejo hidráulico, pero que no tuviera el inconveniente de éste, es decir, que no estuviera realizado en cemento teñido que es muy absorbente a la suciedad y dificil de mantener. La solución me llegó en forma de un porcelánico de mi estudio que asemeja el aspecto del hidráulico antiguo, pero que se puede fregar y es muy resistente al uso continuado de la familia.

Otra pieza fundamental del nuevo espacio era la mesa alta en forma de isla con capacidad de almacenaje en la parte inferior y que se ve al entrar por cualquiera de las puertas de acceso a esta cocina.

La isla se encuentra a una altura de encimera de cocina normal y se remata por un gran tablero de madera realizado a medida (130×130 cm) que se ha tratado para hacerlo más resistente a la humedad y a las manchas de ácidos como el limón o el vinagre. Además los nuevos muebles debían armonizar con los existentes que véis en el lado derecha de la imagen inferior.

Es muy importante cuando se hacen este tipo de islas elegir cuidadosamente la altura del asiento de los taburetes. Muchas veces veréis fotos de cocinas en las que los taburetes casi están a la altura de las encimeras. Es un gran error, ya que obliga a inclinarse sobre la isla para comer con la consiguiente incomodidad.

En este caso la altura de los asientos es de 63 cm que se adapta a los 92 cm de altura de la encimera a la perfección.

Además la elección del modelo no ha sido arbitraria ya que quería el mismo tono de las patas en de la encimera, y un respaldo tipo shaker que sujetera bien la espalda. ¿El plus en este taburete? que la parte blanca es polipropileno imitación madera blanca, por lo que se puede fregar con una balleta y mojar para eliminar esas manchas dificiles que son inevitables en toda casa con niños.

 

En un rincón de la cocina, junto a la gran zona de almacenaje que hemos creado, elegí junto con la propietaria un papel de cuadros que aportara una textura natural a la antigua cocina tipo laboratorio. Un carrito con patas en hierro negro sirve de apoyo a la isla central y sobre él colocaremos un lámina enmarcada en blanco y negro.

Mi idea inicial como os he explicado era aportar calidez a un ambiente frío, y el incluir rattán en la lámpara, madera natural en la encimera y las patas de las silla, y papel en alguna zona del office era fundamental para conseguir ese efecto.

La reforma por fin está terminada y el resutado supera con creces las espectativas que teníamos todos. Con todo yo me quedo con lo mejor de este proyecto que ha sido cococer a mi clienta Rocío, de quien puedo decir orgullosa que es una mujer excepcional y con un aura maravillosa, que ha hecho que todo saliera bien al confiar al 100% en mi. Se fueron mes y medio de vacaciones entregándome las llaves y su confianza, por lo que también he de dar las gracias a su marido Raúl que apostó por entregarse al proyecyo al 100%.

Ahora puedo decir que tengo además una nueva amiga con la que disfrutar de las pequeñas cosas de la vida y ese es un regalo que no todas las profesiones pueden dar.

¡Gracias Rocío por todo!